Ley Lleras

Ley Lleras

El Proyecto de ley 241 de 2011 “Por la cual se regula la responsabilidad por las infracciones al derecho de autor y los derechos conexos en internet” en Colombia, más conocido por el apodo de Ley Lleras es un proyecto de ley que busca regular la responsabilidad de los proveedores de servicios de Intenet frente a las infracciones de derechos de autor de los usuarios.
Este proyecto de ley, que se presenta como una exigencia del Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014 y de los tratados de libre comercio con Estados Unidos y con la Unión Europea recoge elementos de leyes similares derivadas del ACTA como la Ley HADOPI aunque en términos más moderados. El proyecto, por ejemplo, sólo contempla sanciones a infracciones de derechos de autor cuando exista un propósito de lucro. El proyecto, sin embargo, incluye la suspensión de servicios de Internet para reincidentes, decisión que deja en manos de los proveedores de servicios de Internet. Al igual que las otras leyes similares, este proyecto de ley ha despertado el rechazo de grupos de internautas entre los que se encuentran Anonymous.
El nombre de Ley Lleras se deriva del Ministro de Interior y Justicia Germán Vargas Lleras quien presentó el proyecto ante el Congreso. El término fue creado el mismo día de la radicación en las redes de microblogging Twitter e Identi.ca a manera de hashtag #leylleras. Tras las modificaciones propuestas por el coordinador de ponentes el Senador Roy Barreras se ha propuesto el mote Ley Barreras, mientras que Barreras y otros congresistas han propuesto la utilización del hashtag #leyderechodeautor sin mayor éxito en la aceptación de los usuarios.
El trámite del proyecto no tuvo éxito al ser finalmente archivado en noviembre de 2011.


Debates sobre la Ley Lleras
Por: Adrian McYorian. Hoy estamos ante lo que puede llegar a ser el fin de internet tal y como la conocemos. El Senado colombiano estudia un proyecto, conocido como Ley Lleras, cuya razón de ser es —dicen sus promotores— la defensa de los derechos de autor de los creadores de contenidos y trabajos. Pero lejos de eso, el proyecto esconde un tratado internacional que las grandes mafias de contenido mundial buscan convertir en ley en todo el mundo.
Recordemos que ni Shakira ni Juanes, potencialmente los más grandes afectados por la piratería, apoyan este tipo de iniciativas. En Colombia quienes se han prestado para promover la Ley Lleras son artistas de mediano éxito (casi casi de lista H). Al parecer ellos culpan a internet por las regulares ventas de sus trabajos sin pensar que el culpable puede la falta de interés del público… ¡vaya ladrillazo!
Este video, aunque algunos defensores de la ley digan que no será así, explica mucho el fondo de lo que busca en realidad esta ley: otorgar a los creadores de contenido y proveedores de acceso facultades especiales permanentes para controlar la navegación de los colombianos en internet, en beneficio de las mafias multinacionales del contenido.
Como vemos, por la sola presunción de violación de un derecho de autor ya podrían cerrar o bloquear el acceso a una página sin la intervención de un juez. Peor aún, pueden iniciar un proceso judicial. Estamos ante la entrega de la justicia colombiana a las multinacionales y empresas privadas de contenido. El texto de la Ley está lleno de vacios que dejan la puerta abierta a abusos por parte de los dueños de contenido, proveedores de servicio y las entidades gubernamentales. ¿Realmente necesitamos ceder el control de internet a los creadores de contenido para proteger sus derechos de autor?
Plenaria del Senado hundió el proyecto que establecía medidas sobre derechos de autor en Internet.
El Senado de la República, tras una dura polémica en redes sociales, debates académicos, etc., decidió archivar definitivamente el proyecto de ley sobre derechos de autor en Internet, un articulado que pretendía poner en cintura a personas y empresas que se lucran de la piratería de contenidos en la Red.
Pese a este objetivo, para expertos y académicos dicha Ley no diferenciaba los alcances de las sanciones a que se atenían tanto los prestadores del servicio de Internet en el país, como a las personas que intercambian contenidos piratas en la Red.
Incluso se llegó a pensar que para el sector educativo, la norma pondría en peligro el intercambio de contenidos pedagógicos alojados en servidores locales y en el exterior.
Según un comunicado del Senado de la República, "los ponentes del proyecto sobre derechos de autor en Internet, propusieron el archivo de dicha norma, con el fin de privilegiar el derecho a la libertad de expresión y de opinión".
A su turno el senador Roy Barreras, ponente del articulado, señaló que "se trata de ponderar dos derechos y mientras no haya claridad técnica por parte del Gobierno, yo me la juego por la libertad de expresión en Internet".
Por su parte, el presidente del Senado, Juan Manuel Corzo, confirmó el hundimiento del proyecto de ley.
"Hoy promoví el hundimiento de una Ley que cercena la libertad de comunicación de prensa, de los medios de comunicación, de los tuiteros y de los cibernautas en Colombia. Hoy todas las redes sociales tienen la total libertad mundial de seguir, insisto, con absoluta libertad, el desarrollo de sus aplicaciones y sin ningún tipo de restricción", dijo el senador.
La iniciativa generó polémica en algunos sectores, porque se considero contraria al principio del libre acceso a Internet. 
El proyecto fue denominado como 'ley Lleras' debido a que fue una iniciativa impulsada por el Ministro del Interior, Germán Vargas Lleras.
REDACCIÓN POLÍTICA Y TECNOLOGÍA

Ley Lleras se hundió en el Congreso de la República




La plenaria del Senado hundió el proyecto de ley que buscaba establecer varias medidas en internet sobre derechos de autor, situación que suscitó una amplia polémica.

La corporación archivó el proyecto que a principios de abril pasado presentó el ministro del Interior y de Justicia,
 Germán Vargas Lleras, denominada ley antipiratería, pero bautizada como la Ley Lleras por los internautas.
El proyecto establecía que un autor que se sintiera vulnerado en sus derechos pudiera elevar una queja ante la empresa prestadora del servicio de internet (ISP por sus siglas en inglés), y ésta podía proceder a retirar el material cuestionado. Todo debía hacerse en un plazo de 72 horas. Entonces, si una persona tenía un sitio web con material de otros autores, como una película, por ejemplo, podía estar sujeto a que la ISP retirara el contenido en disputa.

En segunda instancia, el usuario podía apelar la decisión de la ISP al presentar por escrito pruebas de que el material fue removido injustificadamente. En este punto, el autor podía acudir ante un juez para que mantuviera la decisión inicial. El tiempo estipulado para que la ISP recibiera la orden del juez (de remover definitivamente o no el contenido cuestionado) era “un plazo razonable”, según el texto oficial.

La presentación de la ley sorprendió a quienes habían escuchado de parte de la Dirección Nacional de Derecho de Autor que sería socializada antes de someterla a consideración del Congreso. Finalmente, la plenaria Del Senado archivó el proyecto.

Congreso y Gobierno acuerdan archivo de 'Ley Lleras'

Tras seis meses de controversia motivada por el proyecto presentado por el ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, que pretende proteger los derechos de autor en Internet, el ponente del proyecto, el senador Roy Barreras, consideró necesario el archivo de la iniciativa.

Para Barreras, la llamada 'Ley Lleras', el proyecto que podría sancionar la vulneración de los derechos de autor en internet, choca con el principio de la libertad de expresión consagrado en la Constitución.

"Advertimos que si se tenía que escoger entre el derecho a la libertad de expresión y el derecho a la propiedad intelectual, privilegiaríamos el derecho a la expresión", explicó Barreras.

El senador recordó que el Ministerio de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) anunció su deseo de presentar un proyecto diferente al que se está tramitando. "(El Ministerio) ofreció enviar recomendaciones y adiciones a la norma, cambios que finalmente nunca llegaron".

Para el ponente se hace necesaria la discusión de un proyecto que combata la piratería y el plagio intelectual, pero exige al mismo tiempo una posición común entre los ministerios del Interior y de las TIC, y más interés del Ejecutivo para tramitar una propuesta más consensuada.
 

Trámite

Con el decreto 1162 de 2010 se crea la Comisión Intersectorial de Propiedad Intelectual (CIPI) con la participación de 10 ministros, y los directores del Departamento Nacional de Planeación y Colciencias. En el CIPI se redacta un proyecto de ley el cual es presentado al Congreso por el Ministro de Interior y Justicia Germán Vargas Lleras el 4 de abril de 2011.


El proyecto de ley pasa a estudio en la Comisión Primera del Senado de la República donde se designó un grupo de seis senadores como ponentes de la ley coordinados por el Senador Roy Barreras. Tras algunas audiencias con grupos representantes de las asociaciones de artistas, representantes de software propietario, representantes de los prestadores de servicios de Internet y representantes de los usuarios, entre otros, se introdujeron cambios y el proyecto se radicó para discusión por la Comisión Primera.
El proyecto de ley fue aprobado en primer debate en la Comisión Primera del Senado de la República de Colombia con una votación de 7 votos a favor y 3 en contra (de un total de 19 miembros en la comisión), incluyendo una propuesta de la Senadora Karime Mota y Morad y un cambio en el título propuesto por el Senador Juan Manuel Galán. La Senadora Mota dejó luego constancia de que no propuso una modificación.
Sin embargo, el proyecto sería posteriormente archivado a mediados de noviembre de 2011 en la plenaria del Senado . El presidente del Senado Juan Manuel Corzo confirmó el hundimiento del proyecto el 16 de noviembre, afirmando: "Hoy promoví el hundimiento de una Ley que cercena la libertad de comunicación de prensa, de los medios de comunicación, de los tuiteros y de los cibernautas en Colombia. Hoy todas las redes sociales tienen la total libertad mundial de seguir, insisto, con absoluta libertad, el desarrollo de sus aplicaciones y sin ningún tipo de restricción."